
«Por más que pienso no encuentro la manera de describir lo que he sentido al acompañar a un cazador, que caza de una forma tan básica y ancestral como es la caza con arco tradicional –un long bow de madera construido por él mismo-, pero si puedo decir que a mi entender es la forma más justa de quitar la vida a un animal.
He tenido la fortuna de asistir a un curso de caza con arco tradicional con Florentín García, y de conocer la experiencia de otros cazadores de su coto.
Todos ellos cazan al paso porque conocen el monte, su monte. Saben que árboles tienen los frutos más dulces, más maduros y han caído al suelo o están apunto de hacerlo, siendo un manjar irresistible para los animales que tratan de cazar.
Jorge Rodríguez-Alarcón



